Edad Media

La Edad Media en Londres fue un largo periodo de conquistas, rebeliones y epidemias, pero también de un gran desarrollo económico. Descubre cuales fueron los acontecimientos más importantes y aprovecha tu visita a la capital londinense para visitar los rincones con más historia de la ciudad.

Lundenwic y la invasión vikinga

Tras la retirada de los romanos de la gran urbe conocida como Londinium no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió con la ciudad en los siguientes años. No existe ningún documento escrito sobre la ciudad entre los años 457 y 604, pero la mayoría de los historiadores coinciden en que algunos romanos británicos continuaron viviendo en la zona, incluso después de la llegada de los sajones.

Un nuevo asentamiento con el nombre de Lundenwic fue fundado por los sajones al oeste del antiguo Londinium, fuera de los muros de la ciudad, y alcanzó una población de más de 10.000 habitantes. En esta zona se encuentra actualmente Covent Garden y Charing Cross.

Alrededor del año 842 la ciudad comenzó a sufrir el asedio de los vikingos daneses, lo que obligó a la población a trasladarse río arriba para poder protegerse tras las murallas de la antigua colonia romana.

Lundenwic

 

Bajo el mando del rey Alfredo el Grande, los sajones consiguieron expulsar a los vikingos en el año 886, tras lo cual comenzaron a construir una nueva y próspera ciudad entre los antiguos muros de Londinium. La ciudad experimentó un gran crecimiento económico, especialmente a partir de 950, y se cambió el nombre de Lundenwic por el de Ealdwic (Ciudad Vieja). Este nombre ha sobrevivido hasta nuestros días como Aldwych, que es una zona situada en la famosa Ciudad de Westminster, en el centro de Londres.

La nueva Ealdwic contaba con una gran organización ya que estaba dividida en 20 distritos, cada uno de los cuales contaba con su propio gobernador. En la ciudad se habían instalado varias colonias de comerciantes germanos y franceses por lo que el comercio era una de sus fortalezas.

Por desgracia, su éxito fue también la causa de su caída. Los vikingos cada vez estaban más interesados en conquistar la ciudad y continuaron insistiendo en sus asedios hasta que los sajones tuvieron que rendirse y aceptar al líder de los vikingos daneses, Canuto, como rey de Inglaterra en el año 1016.

Tras la muerte del hijo de Canuto en 1042, el trono volvió a manos de los sajones y Eduardo el Confesor, que fundó una abadía y un palacio en Westminster, se convirtió en el nuevo rey.

Normandos

Después del fallecimiento de Eduardo el Confesor en 1066, se iniciaron numerosos enfrentamientos para nombrar a un nuevo rey. En su lecho de muerte, Eduardo nombró a Harold Godwinson, Conde de Essex, como su sucesor, algo que no todo el mundo aprobó. Guillermo, duque de Normandía, se enfureció al no haber conseguido el trono e inició una invasión contra Inglaterra. El 14 de octubre de ese año derrotó al ejército de Harold en la Batalla de Hastings y pasó a ser coronado rey y a ser conocido como Guillermo “el Conquistador”.

En un intento de protegerse a sí mismo y amedrentar a sus nuevos súbditos mandó a construir diez castillos, entre los que se encontraba la Torre de Londres.

Para ganarse el aprecio de los comerciantes adinerados, Guillermo declaró la independencia de la ciudad a cambio de impuestos, lo que propició que Londres se convirtiera en la metrópoli principal de Inglaterra.

Mapa de Londres en el año 1300

Peste Negra y Revolución Campesina

En 1154 falleció el último rey normando por lo que el trono pasó a Enrique II, de la Casa de Plantagenet, que gobernaría Inglaterra durante los siguientes dos siglos y medio.

Durante esta época la ciudad experimentó un gran crecimiento económico y desde el año 1100 hasta el 1300 la ciudad pasó de 18.000 habitantes a casi 100.000.

Lamentablemente, a mediados del siglo XIV tuvo lugar una de las peores epidemias de la historia de Europa. Debido a las condiciones de vida insalubres y a las aguas contaminadas del río Támesis comenzaron a propagarse enfermedades, siendo la más grave de ellas la Peste Negra. Entre 1348 y 1350 esta pandemia acabó con casi la mitad de la población londinense.

Poco después, en 1381, tuvo lugar la mayor insurrección en la historia de Inglaterra: la Rebelión de Wat Tyler, también conocida como Revuelta de los Campesinos. Tras una nueva subida de impuestos por parte del rey Ricardo II, las clases obreras se revelaron de forma muy violenta, arrasando edificios y asesinando a ministros.

Finalmente la revuelta fracasó y sus líderes fueron decapitados, pero esta consiguió crear conciencia entre las clases altas sobre las condiciones y la miseria que sufrían las clases bajas y trabajadoras, conllevando que se acabara realizando una reforma del feudalismo.